Lo siento. La herida no cicatriza
y no lo entiendo, porque diariamente va peregrinando desde mi alma, un centenar de mis “eres bueno”, para que se forme al fin aunquesea, una costra. Para que al fin, en algún momento, coagulen allí, en donde me heriste. Pero no.
Hoy no.
Hoy me niego a perdonarte.
Hoy, ya no quiero entenderte mas, me canse de hacerlo.
Hoy no quiero ser benevolente, hoy no quiero pensar en lo mucho que te amo. Hoy, hoy, simplemente no puedo.
Inexplicablemente, me he convertido en masoquista, (y casi parece una transformación irrevocable)
y satisface mis ganas, pensar en cada una de tus palabras, imaginar cada uno de tus perversos motivos, de tus ínfulas de hombre.
Ya no salen de mis dedos, verbos dulces...
perdoname...pero es que mi saliva se a tornado un poco amarga.
1 comentario:
Hay heridas que no cicatrizan. se quedan entreabiertas y al ser tocadas arden como cuando fueron originadas. Otras, llegan a cicatrizar, pero dejan su huella imborrable haciendo el recuerdo presente. Otras cicatrizan sin dejar su huella, al menos no de modo visible y poco a poco dejan de tener importancia.
Publicar un comentario